Los Golden State Warriors ya son historia

No pudieron encontrar un mejor escenario estos Golden State Warriors de la temporada 2015-2016 para igualar el mejor récord de victorias de la historia. El equipo californiano logró su 72ª victoria de esta campaña y, a falta de disputar un partido ante los Memphis Grizzlies, se sitúan como el mejor equipo de la historia de las temporadas regulares de la NBA junto a los Chicago Bulls.

En el mejor escenario posible

Los Warriors rompieron la racha de 48 victorias consecutivas como locales de los Spurs.
Los Warriors rompieron la racha de 48 victorias consecutivas como locales de los Spurs.

Posiblemente tras perder en el Oracle Arena ante los Minnesota Timberwolves muchos fueron los que pensaron que los Warriors, a los que aún les quedaban dos duelos frente a los San Antonio Spurs, iban a fallar en su intento de asalto del mejor balance de victorias en liga regular, establecido por Jordan y sus compañeros hace 20 años.

Sin embargo, los dos duelos ante el conjunto de Gregg Popovich, en justicia, el principal rival que tendrán los de la bahía de Oakland para repetir su título de campeones de la mejor liga del mundo han servido para no sólo dejar el duelo particular entre los dos mejores equipos de la liga con 3 victorias en 4 partidos para los hombres de Steve Kerr, si no que dejan a Curry, Thompson y compañía a tiro de aumentar aún más su leyenda, si son capaces de superar toda la presión y derrotan a unos Grizzlies que llevan un mes con ausencias importantes de cara a los playoffs.

Rompiendo récords

Stephen Curry, con 37 puntos, fue el líder de la 3ª victoria de los Warriors sobre los Spurs, la 72ª de la temporada para los Warriors.
Stephen Curry, con 37 puntos, fue el líder de la 3ª victoria de los Warriors sobre los Spurs, la 72ª de la temporada para los Warriors.

Stephen Curry, como no podía ser de otra manera, volvió a demostrar porque, a día de hoy, es el mejor jugador de baloncesto del planeta, anotando 37 puntos a la mejor defensa de conjunto de la NBA. El valor de la gesta de los Warriors es aún mayor si se tiene en cuenta que los Spurs sumaban 48 triunfos consecutivos en el AT&T Center de San Antonio, donde no había perdido en toda la temporada.

A pesar de la ausencia de Tim Duncan, al que tradicionalmente Popovich suele reservar en partidos de las últimas semanas de la temporada regular para que llegué lo más fresco posible a la primera ronda de los playoffs, los texanos se tomaron el partido como algo personal.

Los Warriors llevaban sin ganar en San Antonio desde el 14 de febrero de 1997 cuando otro escolta genial, Latrell Sprewell, lideró la victoria por 94-108 con 32 puntos. Cabe reseñar que Tim Duncan no debutaría en la NBA hasta octubre de ese año….

No fue una victoria sencilla para los Warriors que, por segunda vez en los últimos 3 enfrentamientos, se quedaban por debajo de los 93 puntos, casi una quimera para cualquiera de los otros 28 rivales a los que se enfrentó esta temporada, pero algo que los San Antonio Spurs han demostrado que son capaces de hacer, incluso en partido en los que acaba perdiendo.

El 86-92 final deja las espadas en todo lo alto para la que se prevé que sea una de las mejores finales de conferencia de este siglo entre dos equipos con un juego diametralmente opuesto, en el que previsiblemente puede ser el último intento del trió estelar de los Spurs, Tony Parker-Manu Ginobili-Tim Duncan, de ganar un nuevo anillo juntos.

El desafío es superar a los Bulls

Más allá de ganar su 4º anillo en la NBA, aquellos Bulls de 1995-96 hicieron historia ganando 72 partidos.
Más allá de ganar su 4º anillo en la NBA, aquellos Bulls de 1995-96 hicieron historia ganando 72 partidos.

Para los Warriors, aún queda un último acto en esta temporada regular que ya siempre será recordada. Una oportunidad de superar al que, para muchos, ha sido el equipo más devastador de la historia, esos Bulls de la temporada 1995-1996 en la que coincidieron tres de los más grandes jugadores del baloncesto contemporáneo: Michael Jordan, su escudero, Scottie Pippen, y el mayor reboteador, centímetro a centímetro, que jamás pisó una cancha de baloncesto, Dennis “El Gusano” Rodman.

Los Bulls, a los que les costó superar el récord de Los Ángeles Lakers de 1972, que dejaron la marca en 69 victorias, lo lograron con una ajustada victoria ante Milwaukee Bucks, logrando dos victorias más en los tres últimos partidos disputados.

Como aquellos Bucks, el rival de los Warriors son unos descafeinados Memphis Grizzlies, un equipo al que las lesiones ha dejado muy tocados de cara a afrontar los playoffs (sobre todo, la ausencia indefinida de Marc Gasol, fuera incluso de la selección española que irá a los Juegos Olímpicos de Río) y que ahora se verán en la encrucijada de seguir dando descanso a algunos de sus titulares más cargados o tratar de salir a jugar con todos sus efectivos para tratar de ponérselo lo más difícil posible a los hombres de Steve Kerr.

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